Hundreds march for truth and justice in Guatemala

 

More than 600 individuals from victim and survivor groups as well as local organisations participated in the “March for truth and Justice” in Guatemala on 25 February 2019; commemorating the Day of Dignity for Victims of the Internal Armed Conflict. They called for restoring the dignity of victims through justice, truth and reparations. They also voiced their objection to the proposed amendment (No. 5377) to the National Reconciliation Law that would grant amnesty to perpetrators convicted of serious human rights violations committed during the internal armed conflict in Guatemala.

 

The national day started in 1999, to mark when the UN-sponsored Historical Clarification Commission (CEH in Spanish) released its report: “Guatemala: Memory of Silence.” The CEH reported on the atrocities committed against civilians, mostly the indigenous people, during the conflict. This Commission has been a fundamental instrument in the difficult and arduous path toward justice and truth. CEH's findings were used in several transitional justice cases such as the massacres of Dos Erres and Plan de Sánchez in addition to the Ixil Genocide.

 

Participants came from Guatemala’s different regions along with some figures known for their tireless struggle to attain justice like Nobel laureate Rigoberta Menchú, winner of the Niwano Peace Prize Otilia Lux, and former CEH Commissioner Otilia Lux.

 

Addressing the crowd, Menchú said, “Despite the silence we have lived every day and despite our pain and suffering; here we are standing [tall]. We have written history. Here, we said no to genocide, no to racism, no to discrimination. Here, we said justice must be achieved. We wrote the names of our murdered loved ones, but we also wrote the names of the perpetrators, their murderers.”

 

The march kicked off from the Human Rights Square in the Supreme Court of Justice. Participants honoured the victims of the armed conflict with flowers, candles and photographs. Hundreds of the marchers carried banners with their demands. “We want truth and justice! No to Amnesty! Amnesty is impunity! We want Justice,” some of the posters read.

 

The crowd then made two stops to honour the murdered and disappeared student leaders, Monsignor Gerardi and the victims of the massacre at the Embassy of Spain. In her speech, Lenina Garcia who is the General Secretary of the “Student Association Oliverio Castañeda de León” said, “As new generations, we are not willing to forget. We are aware that it is only through memory, truth, and justice that we will be able to move forward as a pluralistic nation.”

 

The march was concluded in front of the Congress whereby representatives delivered a letter signed by 80 organisations rejecting the legislative initiative No. 5377. This initiative not only breaches international human rights treaties ratified by the Guatemalan State, but clearly intends to obstruct the search for justice, truth and reparation for the surviving victims of the internal armed conflict.

 

As a symbolic act, marchers carried fake bones as a reminder of the exhumations that presented evidence of the committed atrocities. Their act also denoted the wounds that would be opened if the reforms to the National Reconciliation Law are approved. However, the Congressmen did not receive the delegation. Deputies Sandra Moran and Erwin Álvarez were the only ones to greet the demonstrators and received the letter to deliver it to the plenary session.

 

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Marcha por la verdad y la justicia 

En el Día Nacional de la Dignificación de las Víctimas del Conflicto Armado Interno, 25 de febrero, más de 600 personas de organizaciones de víctimas sobrevivientes y organizaciones sociales realizaron la Marcha por la Verdad y la Justicia. El objetivo fue demandar la dignificación de las víctimas a través de la justicia, verdad y reparación; y rechazar la iniciativa de ley 5377 que busca reformar la Ley de Reconciliación Nacional para otorgar impunidad a procesados y condenados por las graves violaciones a derechos humanos cometidos durante la guerra.

Este día se estableció en conmemoración de la presentación del informe Guatemala: Memoria del Silencio de la Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEH), este año fue su 20 aniversario. La CEH registró las atrocidades cometidas durante la guerra contra la población civil, mayoritariamente indígena. Ha sido un instrumento fundamental en el difícil y arduo camino de la justicia y la verdad, y se ha utilizado en varios casos de justicia transicional como la masacre en Dos Erres, la masacre en Plan de Sánchez y el caso por Genocidio Ixil.

En la marcha participaron organizaciones de víctimas sobrevivientes de diferentes regiones del país, y lideresas reconocidas por su incansable lucha como la premio Nobel Rigoberta Menchú, Rosalina Tuyuc, galardonada con el Premio Niwano de la Paz y Otilia Lux, ex comisionada de la CEH. Rigoberta Menchú expresó “a pesar del silencio que hemos vivido todos los días, a pesar del dolor, de nuestro sufrimiento, aquí estamos parados y hemos escrito la historia, desde aquí dijimos no al genocidio, no al racismo, no a la discriminación desde aquí dijimos que la justicia se debe cumplir. Dejamos escrito el nombre de nuestros seres queridos asesinados, pero también dejamos escrito el nombre de sus perpetradores, de sus asesinos”.

La marcha inició en la Plaza de los Derechos Humanos en la Corte Suprema de Justicia, en donde se realizó un acto de homenaje a las víctimas del conflicto armado con flores, velas, fotografías. Cientos de personas caminaron con mantas que expresaban “¡Exigimos verdad y justicia! No A La Amnistía” “¡La amnistía es impunidad! Queremos justicia”, los rostros de los desaparecidos y asesinados acompañaron durante el recorrido.

Se realizaron dos paradas para honrar a los líderes estudiantiles asesinados y desaparecidos, a Monseñor Gerardi y las víctimas de la masacre de la Embajada de España. Lenina García, Secretaria General de la Asociación de Estudiantes Oliverio Castañeda de León, dijo “como nuevas generaciones no estamos dispuestas a olvidar, estamos conscientes que solo a través de la memoria, de la verdad y la justicia vamos a poder avanzar como una nación plural.”

La marcha finalizó en el Congreso de la República, para que representantes de organizaciones de víctimas pudieran entregar a los jefes de bancadas, una carta firmada por 80 organizaciones de víctimas y sobrevivientes de la guerra y organizaciones sociales, en rechazó a la iniciativa 5377. Esta iniciativa, además de incumplir tratados internacionales en derechos humanos ratificados por el Estado guatemalteco es una clara intención de obstruir la búsqueda de la justicia, verdad y reparación para las víctimas sobrevivientes del conflicto armado interno.

Mientras se esperaba la recepción de los jefes de bancada, participantes de la marcha recrearon osamentas para recordar las exhumaciones que evidencian las atrocidades cometidas, y las heridas que se abrirán al aprobar las reformas a la Ley de Reconciliación Nacional. Los y las congresistas no recibieron la delegación. Únicamente la diputada Sandra Moran y el diputado Erwin Álvarez salieron a saludar a las y los manifestantes para recibir la carta y hacer entrega de ella al pleno de diputados.